El Caribe es el sueño del amante de la naturaleza, que da la bienvenida a los visitantes que buscan las maravillas del mundo natural: criaturas, plantas y paisajes incomparables en diversidad y belleza. En un clima tropical generoso, los accidentes geológicos y la acción del océano en la tierra, han dejado en herencia a los eco-turistas de hoy, un deslumbrante Edén de color, formas y aromas.
Aquellos interesados en una zona específica pueden disfrutar de viajes hechos a medida, preparados por los tour operadores, hoteles y delegaciones nacionales de turismo. La creación de parques nacionales y reservas naturales terrestres y marítimas son una garantía inigualada de oportunidades para disfrutar la fauna y la flora de nuestras tierras únicas. Nuestros paisajes varian entre montañas volcánicas, lagos y acantilados de caliza hasta frondosas colinas verdes, pantanos, desiertos y bosques. Existen espacios excepcionales de selvas tropicales en las islas de Trinidad, Dominica y Puerto Rico.
En el continente hay parques naturales espectaculares: Venezuela presume de tener 43, mientras que en México y en Belice el 40% del país está protegido. Trinidad ofrece a los observadores de aves más especies de las que podrían encontrar en Canadá, y el vuelo del Ibis Escarlata por el pantano Caroni al atardecer, vale la pena atraversar el mundo entero para verlo. La isla de Gran Inagua en las Bahamas tiene una población de menos de 1.000 habitantes, pero es hogar para 60.000 flamencos rosas, espátulas y patos. A través del Caribe, podrá ver garcetas, correlimos, gaviotas, loros y pelícanos. Los colibríes son comunes en los jardines así como en los bosques,que proporcionan durante todo el año explosiones de color.
Abundan las flores de la pasión, orquídeas, heliconias, hibiscos, flores de pascua y palmeras, así como los helechos y árboles gigantes que florecen en un amarillo vivo, escarlata y violeta. Estas son las tierras donde las plantas fueron traidas de alrededor del mundo y todas florecieron: bugambilias y árboles de mango,
trepadoras de jade y majestuosos árboles del pan, más variedades de cítricos de los que podría imaginar. Muchas de las especies salvajes de las islas caribeñas son exclusivas de la zona. Abundan los murciélagos, iguanas prehistóricas de un metro de largo se relajan al sol, los cocodrilos se deslizan a través de los pantanos y las luciérnagas brillan en la noche.
En el continente hay una increíble variedad de animales y reptiles, con el jaguar, a la cabeza de la cadena alimenticia. Los ríos menguantes, las montañas y las densas selvas tropicales de Guayana y Venezuela están repletos de extraordinarios paisajes naturales. Estos incluyen El Salto del Ángel, que con sus 975 metros es el salto más alto del mundo; las Cascadas de Kaieteur, el remoto Monte Roraima que sirvió de inspiración a la obra Lost World de Sir Arthur Conan Doyle. El mar caribeño y sus muros de coral rebosan de vida y sirven de hogar a tiburones, barracuda, espadón, marlín, delfín, marsopa y tortuga. La variedad del mundo natural caribeño es rica e infinita.